Poco se puede hacer cuando el agua quiere abrirse camino…

Nunca subestimes la fuerza del agua, ya que cuando menos te lo esperas, puedes llevarte una gran sorpresa. Y esto es justo lo que vas a descubrir aquí, pues el agua de este lugar ha comenzado a buscar su cauce y en ese camino ha arrastrado a dos enormes cilindros y ha partido a la mitad esta carretera como si fuera de juguete. ¡Asombroso!

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